El Centro de Entrenamiento Correctivo Militar de Colchester fue inicialmente un establecimiento para delincuentes militares dirigido por personal militar. En 1997, los Servicios Penitenciarios acordaron con el Ministerio de Defensa que los delincuentes juveniles civiles podrían ser alojados en una unidad especial en el lugar para cumplir su medida de internamiento.
El Centro era operado por personal militar y no tenía ningún tipo de programa dirigido al cambio de comportamiento, aunque los jóvenes recibieran apoyo para actividades educativas y profesionales. Las actividades físicas intensivas, bajo supervisión militar, eran la principal actividad realizada diariamente por los jóvenes.
El Centro fue cerrado un año después debido a cambios de gobierno a nivel nacional.