Un estudio evaluación de impacto del programa sugiere que hubo más mejoras estadísticamente significativas en las escalas de actitud entre los delincuentes cuyos oficiales estaban capacitados en la técnica, en comparación con los oficiales que no estaban capacitados en entrevistas motivacionales [1].
Más concretamente, el análisis indico que los infractores cuyos agentes habían recibido la formación en MI lograron cambios significativos en cuatro de las cinco escalas del cuestionario que se utilizó: i. evaluación de la delincuencia como algo que vale la pena; ii. percepción de los problemas presentes en la vida actual del infractor; iii. anticipación de la reincidencia; y iv. actitud general ante la delincuencia.
La evaluación se llevó a cabo mediante un diseño “antes-después”, evaluando una población no aleatoria de oficiales del servicio de libertad condicional capacitados en MI.