Es un tipo de tecnología de imágenes balísticas tridimensionales concebida para mejorar la capacidad de los organismos encargados de la aplicación de la ley para establecer coincidencias balísticas mediante imágenes y análisis informatizados.
La tecnología examina grandes volúmenes de pruebas relacionadas con delitos con armas de fuego y sugiere un pequeño número de casos que pueden coincidir con las pruebas en cuestión. A continuación, el examinador de armas de fuego analiza minuciosamente los casos siguiendo un procedimiento estándar para determinar si efectivamente existe una coincidencia real.
Esta tecnología es una parte de las pruebas forenses, añadida a una cadena de información (como relatos de testigos presenciales, pruebas circunstanciales, etc.) que conduce a la detención y, en última instancia, al procesamiento de agresores armados.