Una evaluación de impacto evidenció que, tras la aplicación del programa, al comparar con zonas similares de la Ciudad de Nueva York, las tasas de violencia armada se redujeron significativamente en los dos barrios que aplicaban el programa inspirado en el modelo Cure Violence. En el Este de Nueva York se produjo una reducción del 50% de las lesiones por armas de fuego (de 44 a 22) luego de la implementación del programa [1].
En un barrio del Sur de Bronx, en un período de cuatro años de aplicación del programa, hubo 13 víctimas de disparos, mientras que en los cuatro años anteriores a la aplicación del programa había habido 35 víctimas [1].
Además, los hombres jóvenes de los barrios que cuentan con programas de Cure Violence informaron de una disminución del apoyo a la violencia como medio para resolver disputas personales [1].
El estudio se realizó entre 2005 y 2016, con un diseño cuasi experimental con un análisis de series temporales [1].