Una evaluación de impacto evidenció que el tratamiento ofrecido por el programa no afectaba a los índices de reincidencia. Además, el número de sesiones de tratamiento resultó ser un importante factor de predicción de la reincidencia en violencia doméstica en el grupo de mujeres que recibió la intervención. Sin embargo, en los casos en los que la persona completó todas las sesiones del programa, se redujo la probabilidad de que la violencia doméstica se repitiera.
El estudio tuvo un diseño cuasi experimental con una muestra de 248 casos: 132 en el grupo de tratamiento (CCS, libertad condicional) y 116 en el grupo de control (no equivalente).