Una evaluación de impactó encontró que las detenciones de jóvenes entre 12 y 16 años tuvieron una caída mínima de 1 de cada 1000 jóvenes (sin significación estadística). Por otro lado, se han incrementado las detenciones de jóvenes de entre 17 y 25 años, especialmente por delitos violentos. Las llamadas a la policía tuvieron alguna reducción a lo largo del día, no solo en horario de toque de queda, pero no es posible atribuir este cambio a la medida tomada [1].
A través de una serie de tiempo interrumpido, el estudio evaluó los datos de llamadas a la policía y detenciones, durante 87 meses, siendo 54 meses antes y 33 meses después.