Es un programa de justicia reparadora para adolescentes infractores y sus víctimas. El objetivo es permitir una reunión mediada para que los implicados hablen del delito y establezcan un plan para futuras indemnizaciones.
El programa consta de cuatro fases:
1) admisión: cada caso se asigna a un mediador específico, que ha recibido 25 horas de formación inicial;
2) preparación: se trata de un encuentro individual entre el mediador y las partes implicadas, para escuchar cada versión de los hechos;
3) admisión y mediación: la sesión tiene una duración media de una hora, con el fin de discutir los hechos y sentimientos que rodean el delito y acordar la forma de restitución entre las partes;
4) seguimiento: incluye asegurarse de que se cumple el acuerdo de restitución, así como programar sesiones de mediación adicionales si es necesario.