Es una iniciativa del Departamento de Policía y el Consejo de Libertad Condicional de Knoxville para reintroducir a los infractores en la comunidad.
Se revisaron y analizaron los datos de revocación de la libertad condicional y las estadísticas criminales para definir qué infractores tienen un mayor riesgo de reincidencia y qué factores intervienen en ella. Se abordaron la dependencia química, las relaciones familiares inestables, los trastornos de salud mental, los déficits intelectuales y la vivienda precaria.
Los infractores en libertad condicional recibían planes individualizados de gestión de casos, supervisión y tratamiento desarrollados por un equipo multidisciplinario.