El estudio analiza el impacto de diferentes tácticas de policiamiento realizadas en puntos calientes.
Las estrategias policiales orientadas a la solución de problemas más utilizadas fueron las medidas de prevención situacional, como el mantenimiento de barandillas y puertas, el aumento del alumbrado público y el uso de barreras de tráfico.
Los agentes trabajaron con los comerciantes, los propietarios de negocios y los arrendadores para desarrollar medidas de prevención de la delincuencia y protocolos de seguridad en los establecimientos.
En las 22 localidades también se llevaron a cabo otras actividades, como la realización de cuestionarios comunitarios, la promoción de oportunidades de ocio para los jóvenes, la mejora de la infraestructura urbana y la reducción del desorden.