Una evaluación de impacto evidenció que, al cabo de 3 años, el 77,8% de los participantes en el programa habían sido detenidos por algún tipo de delito, frente al 87,7% del grupo de control; el 27,8% de los participantes fueron detenidos por un delito violento, frente al 39,2% del grupo de control. Se observó una reducción del 32,1% en el tiempo total hasta ser detenido por cualquier delito y del 37,1% en el caso de los delitos violentos [1].