Es un servicio socio-jurídico para reforzar la colaboración entre los profesionales del sistema judicial y la asistencia a la infancia en los casos de adolescentes implicados en ambos ámbitos. El objetivo es prevenir y reducir la delincuencia y la vinculación de los jóvenes con el sistema judicial juvenil y otras instituciones correctivas, promoviendo intervenciones más individualizadas y un mayor compromiso familiar en el proceso.
La intervención consiste en tres fases:
1) identificación y decisión sobre detención y sanciones,
2) planificación de la colaboración entre el sistema judicial y la asistencia infantil para la intervención en los casos y
3) gestión de casos y cierre del proceso con derivaciones al tratamiento de salud mental, garantía de empleo, vivienda y educación.