Es un programa que utiliza estrategias de disuasión focalizadas para reducir o controlar la violencia de las bandas.
La ciudad de Oakland contrató a la Sociedad de California para Comunidades Seguras (CPSC) para ayudar a concebir una intervención capaz de reducir la violencia armada. La CPSC estableció una alianza con el Departamento de Policía de Oakland (OPD) para comprender la naturaleza subyacente de la violencia armada en la ciudad. La OPD lidera un grupo interinstitucional formado por fuerzas del orden federales y organismos de justicia penal estatales y locales.
La intervención lleva a cabo las siguientes acciones:
1) informar de que ya no se tolerarán los tiroteos, y que las fuerzas del orden prestarán especial atención a la violencia con armas de fuego;
2) describir la aplicación reforzada de la ley y las sanciones que se centrarán en ellos;
3) ofrecer servicios y oportunidades a los miembros de las bandas que quieran abandonar su comportamiento violento.
Estos mensajes se distribuyen a las bandas seleccionadas a través de notificaciones específicas para cada miembro en la calle, en sus casas o durante las llamadas grupales, que son reuniones cara a cara con las fuerzas del orden, los proveedores de servicios sociales y los representantes de la comunidad.