Dos evaluaciones de impacto evidenciaron que el programa fue responsable de un aumento de las tasas de condenas y encarcelamientos y de una disminución de los casos rechazados y perdidos. Los estudios no identificaron el impacto en la apelación [1] [2].
El primer estudio utilizó el método de series temporales, comparando tres grupos: Pre-Hardcore, adultos procesados entre 1976 y 1978, antes de que se aplicara el programa; Post-Hardcore, adultos procesados entre 1979 y 1980, por fiscales no activos en el programa; y Grupo de Tratamiento, adultos procesados por fiscales de la Operación Hardcore [1].
El segundo estudio analizó los datos primarios de la investigación de Dahmann y los datos secundarios emitidos por la Fiscalía sobre la eficacia de la Unidad de Investigación de Pandillas [2].