Es un programa de colaboración interinstitucional cuyo objetivo es capacitar a los inquilinos de viviendas populares para que promuevan una mejor calidad de vida y seguridad en torno a sus hogares y combatan el consumo de drogas.
Los puntos clave del programa son:
1) organización de reuniones centradas en la resolución de problemas entre las partes interesadas del barrio;
2) desarrollo de un comité de mejora del barrio;
3) contratación de un coordinador de recursos locales para que medie en la colaboración entre los residentes y los demás participantes en el programa;
4) coordinación de los programas de educación para la prevención de la delincuencia;
5) creación del programa “adopte un inquilino”, junto con las tiendas locales, para mejorar la infraestructura del barrio;
6) Instalación de unidades de policía de proximidad cerca de la zona de viviendas populares.