Es un programa de prevención de la violencia que desarrolla un trabajo intersectorial entre los servicios sanitarios de urgencia y la policía. El objetivo es compartir datos sobre los incidentes violentos atendidos en el sector salud, mediante la transmisión de información a la policía.
Se cree que la inclusión de los servicios de emergencia mejora la prevención de la violencia, ya que estos servicios pueden compartir datos electrónicos anónimos sobre la ubicación exacta, el uso de armas, los agresores y el día y la hora en que se produce un acto de violencia, información no siempre conocida por la policía.