Es una intervención comunitaria para antiguos reclusos del sistema penitenciario diagnosticados con algunos trastornos de salud mental y con problemas asociados al abuso de sustancias. El objetivo es reducir la reincidencia delictiva.
El programa se basa en intervenciones individualizadas, que dependen del estado de avance y la disposición al cambio que presente el participante. Los servicios que se ofrecen son intervención motivacional, asesoramiento sobre el abuso de sustancias, tratamiento en grupo de los trastornos mentales y del comportamiento, psicoeducación familiar, grupos de autoayuda, tratamiento farmacológico, intervenciones médicas y servicios adicionales para demandas específicas.