Es un programa para monitorear a las personas en libertad condicional. Cada participante tiene un asistente social como profesional de referencia que seguirá el cumplimiento de las acciones previstas por el programa, como el tratamiento para el abuso de sustancias (a nivel no intensivo y ambulatorio) y las sesiones semanales de psicoterapia, individual y grupal. El seguimiento se realiza durante tres a seis meses.
Evaluaciones de impacto
Los participantes en el programa tuvieron una tasa de reincidencia del 27,8%, mientras que la tasa del grupo de control fue del 34,2%. Sin embargo, no hubo efectos significativos sobre el empleo y los ingresos, la convivencia en pareja y el contacto regular con los hijos/as, o el consumo de drogas y alcohol [1].