Es un programa terapéutico para familias de adolescentes de 12 a 17 años que consumen alcohol o drogas, y que llegan a centros de acogida residencial por haber huido de su hogar familiar. El programa busca reducir el consumo de sustancias y modificar la dinámica familiar disfuncional.
El tratamiento dura 16 sesiones, de 50 minutos cada una, en las cuales la familia y los adolescentes son preparados para reencontrarse, discutir los problemas propuestos por el terapeuta y avanzar en la solución de disfuncionalidades que contribuyen a los problemas del adolescente.