Es un programa de terapia para la gestión del estrés en las víctimas de eventos traumáticos y/o con problemas de abuso de sustancias. El objetivo es reducir los síntomas del estrés postraumático y el abuso de drogas y estimular el desarrollo de habilidades socioemocionales y relaciones saludables.
El programa se puede implementar individualmente o en grupos, en un entorno hospitalario, doméstico e institucional. El currículo del programa puede estructurarse libremente, en tantas sesiones como el tiempo lo permita, siempre que abarque los siguientes temas: seguridad, pedir ayuda, establecer límites, relaciones sanas, recursos comunitarios, compasión, propósito, pensamiento de rehabilitación, autocuidado, gestión del estrés, elecciones y señales de alarma.