Es un programa de tratamiento residencial, de acuerdo con el modelo de comunidad terapéutica, para adolescentes entre 13 y 18 años con comorbilidades asociadas al uso de drogas, y sus familias. El objetivo es reducir el consumo de drogas y/o alcohol, regularizar la situación de salud mental y trabajar interacciones conflictivas con la escuela y la familia.
Durante el tratamiento, los adolescentes pasan por una evaluación biopsicosocial, y reciben asesoramiento y capacitación familiar, gestión de medicamentos, psicoeducación, intervenciones en crisis, intervenciones cognitivo-conductuales, servicios de educación, y atención médica y dental.