Una evaluación de impacto evidenció que las notas de los participantes del proyecto fueron sistemáticamente mayores que las notas de los estudiantes del grupo de control. En 30 meses de monitoreo, el puntaje promedio del grupo de intervención fue de 86,88 y el del grupo de control, de 75,67 [1].
En cuanto a la asistencia escolar, después de 30 meses, el grupo del proyecto tuvo menos ausencias (2,19 días) en comparación con el grupo de control (16,67 días). No hubo diferencias significativas entre los grupos con respecto a la frecuencia de los incidentes de comportamiento [1].