Es un programa para aumentar la presencia policial y el patrullaje intensivo en zonas de alta criminalidad (puntos calientes) para reducir la actividad delictiva en lugares concretos.
Los agentes del Departamento de Policía de Minéapolis prestaron servicios de patrullaje intensivo en las zonas de alta criminalidad de la ciudad. El programa se centró en el aumento de la presencia policial en los “puntos calientes” de la delincuencia, más que en actividades específicas realizadas por los agentes durante el patrullaje.
La aplicación de la estrategia dependía de la cooperación de todo el cuerpo de policía; esto se facilitó mediante sesiones informativas, fiestas con pizza y la distribución de camisetas con el logotipo del programa.