Es un programa gubernamental destinado a reducir los asaltos a viviendas y el miedo a la delincuencia. La función principal es reclutar líderes y organizar a los ciudadanos en “clubes de cuadra” cuya participación en actividades individuales y colectivas de prevención del delito ha sido fomentada e instruida por el programa.
Las reuniones del club animaron a los ciudadanos a aumentar el despliegue de recursos de seguridad física, a participar en actividades de patrullaje comunitario y a relacionarse socialmente en el barrio, así como a aumentar la colaboración con la policía.