Es un programa preventivo multicomponente de alta intensidad para evitar el desarrollo de comportamientos problemáticos por parte de los niños/as en situación de vulnerabilidad social, mejorar sus habilidades sociales y escolares e intervenir en su entorno familiar.
El modelo de intervención está estructurado en seis componentes:
1) educación y capacitación para padres;
2) comunicación proactiva entre los padres y la escuela;
3) capacitación para los niños/as en competencias sociales y participación estratégica de los pares;
4) actividades de enriquecimiento educativo/lectura;
5) apoyo familiar, consulta e intervenciones breves para tratar el estrés;
6) manejo de contingencias para la gestión del comportamiento agresivo y disruptivo.