Se trata de un programa para los conductores que reinciden en la conducción bajo los efectos del alcohol. El objetivo es reducir la reincidencia, mejorar la seguridad pública y contribuir a la calidad de vida de estas personas.
Para ello, se proporciona un conjunto de herramientas para resignificar sus creencias y cambiar su comportamiento con respecto al alcohol y la conducción. Se realizan seguimientos mensuales entre los infractores y los profesionales de referencia que gestionarán y evaluarán constantemente cada caso.
Esta acción implica la revisión de los documentos de procedimiento, la participación en las reuniones de Alcohólicos Anónimos, la asiduidad en el tratamiento y las acciones comunitarias y el pago de todas las tasas, multas y sanciones. Los participantes también deben ver al juez en un plazo de 90 días antes de pasar a una sentencia menos intensiva.