Es un programa de prevención escolar para estudiantes de enseñanza primaria. El objetivo es reducir estresores, el uso de sustancias psicoactivas y la violencia, y mejorar las habilidades de toma de decisiones.
El programa busca desarrollar técnicas de manejo del estrés y toma de decisiones a través de la intervención colaborativa de docentes, coordinadores escolares y psicólogos.
La intervención utiliza el enfoque cognitivo-conductual interpersonal para resolver problemas y enseña a los estudiantes en transición a la escuela secundaria a centrarse en sus emociones y en las emociones de los demás (empatía), delimitar metas y planificar para el futuro, articular estrategias de resolución de problemas y gestión de contingencias, y desarrollar autoeficacia y confianza.
El programa se aplica durante todo el año escolar y se estructura en tres fases: preparación, capacitación, aplicación.