Es un programa de intervención psicosocial intensiva para familias en situaciones socialmente vulnerables, para prevenir y reducir el maltrato, la negligencia y el abuso de niños/as y adolescentes de 0 a 17 años.
Consiste en un equipo multidisciplinario que ofrece servicios breves e integrales a las familias para identificar soluciones rápidas que eviten que los niños/as sean derivados a hogares de acogida institucionales y puedan permanecer con sus familias.
Este modelo promueve el uso de recursos disponibles en la comunidad, articulando redes de apoyo social formal e informal, pero también cuenta con recursos propios y autorización para hacer gastos rápidos si resulta necesario para atender problemas de la familia.