Es una intervención educativa para adultos que son padres por primera vez. El objetivo es desarrollar habilidades parentales y fortalecer el sentido de colaboración y compromiso de los hombres en sus nuevas trayectorias como padres, de modo de reducir la sobrecarga materna.
La intervención aborda la parentalidad colaborativa y el equilibrio entre la familia, el trabajo y la relación. El programa está estructurado en ocho sesiones que se aplican a partir del segundo trimestre del embarazo y hasta los primeros cinco meses posteriores al parto.