Es un programa que consiste en la instalación de dispositivos de seguridad en productos de alto valor en establecimientos comerciales. El objetivo es prevenir y reducir el robo de mercancías de alto valor y alta pérdida, sin tener que sacar los productos del alcance de los consumidores y perjudicar la experiencia de compra.
Su funcionamiento considera dispositivos de seguridad que activan una alarma audible cuando se violan, e instantáneamente informan los intentos de robo, lo que permite disuadir el delito.