Una revisión sistemática identificó ocho evaluaciones sobre la efectividad del etiquetado en los establecimientos de comercio minorista. De estos estudios, cinco mostraron reducciones en el robo, otro mostró no tener efecto y dos mostraron un aumento en los robos después de la implementación de las etiquetas. Además, tres de estos estudios realizaron comparaciones entre diferentes tipos de etiquetas y no compararon la efectividad de la intervencion con la ausencia de ella u otra medida de seguridad [1].
Existen evidencias tanto de que el etiquetado aumenta como de que disminuye el robo en establecimientos comerciales (tiendas minoristas), pero en general no se puede afirmar que las etiquetas tengan un efecto estadísticamente significativo sobre el robo. En aquellos estudios en los que se se encontró un aumento del robo, se observó que el mal resultado de la intervencion de etiquetas se produjo al eliminar otra medida de prevención existente, como las etiquetas de plástico, que se reemplazaron por etiquetas más pequeñas, menos visibles y más fáciles de ser eliminadas.
Es posible que el aumento aparente del número de robos pueda explicarse parcialmente por la efectividad de las etiquetas anteriores, más visibles.
En general, la evidencia sugiere que las etiquetas implementadas sean grandes, ya que tienen un mejor resultado de prevención que las pequeñas