Es un programa escolar de enfoque cognitivo-conductual, con dinámica grupal, dirigida a niños/as y adolescentes de 10 a 16 años que han estado expuestos a eventos traumáticos (negligencia, abuso, violencia, accidentes, tragedias ambientales) y que manifiestan síntomas de estrés postraumático. El objetivo es reducir los síntomas del estrés postraumático, la ansiedad y la depresión y otros problemas.
El programa implica evaluación y seguimiento de los estudiantes elegibles para la intervención, contacto y vínculo con las familias, capacitación en grupos extracurriculares, psicoeducación sobre el trauma, entrenamiento en habilidades de manejo del estrés, relajación, resolución de problemas y fortalecimiento de una red de apoyo emocional y de servicios de asistencia. La intervención es implementada en sesiones semanales por docentes capacitados, durante 10 semanas.