Es un programa de acciones desarrolladas por la red de salud mental y socioasistencial para acompañar a los adolescentes con serios trastornos emocionales. El objetivo es reducir el contacto de esta población con el sistema de justicia juvenil.
Los servicios se basan en la comunidad e incluyen a la familia de los adolescentes en la planificación y aplicación del tratamiento.
Hay tres principios básicos del programa:
1) está dirigido por la familia y orientada a los jóvenes y se accede a los servicios considerando sus necesidades;
2) es de base comunitaria, con accaseo a la red de servicios formales e informales de la comunidad de los adolescentes y sus familias;
3) considera la composición cultural, racial, étnica y lingüística de las poblaciones objetivo para garantizar el acceso y el uso de los servicios apropiados.