La estrategia se hace operativa mediante la colocación en el uniforme del policía de una cámara que graba todas las actividades realizadas durante los acercamientos. El objetivo es reducir el uso de la fuerza policial en las interacciones con los ciudadanos, aumentando la responsabilidad mutua por los hechos.
Evaluaciones de impacto
Una evaluación de impacto evidenció que la estrategia provocó una reducción significativa del uso de la fuerza policial, pero no una diferencia significativa en las quejas de los ciudadanos [1].
Refrencia bibliográfica
[1] Ariel, B., Farrar, W. A., & Sutherland, A. (2015). The effect of police body-worn cameras on use of force and citizens’ complaints against the police: A randomized controlled trial. Journal of quantitative criminology, 31(3), 509-535. https://doi.org/10.1007/s10940-014-9236-3