Se trata de una estrategia basada en el método de la entrevista como base para la recopilación de información, en lugar del método del interrogatorio acusatorio. Este estudio experimental busca determinar qué método es más eficaz para obtener confesiones válidas y minimizar las falsas confesiones. Para ello, los investigadores compararon el método acusatorio, habitual en Estados Unidos, con el método de recopilación de información, habitual en Inglaterra [1].
Esta diferencia se observa a través de cuatro elementos:
1) la relación con el sospechoso implica una confrontación positiva, en la cual se le explican claramente los cargos, mientras que el modelo acusatorio tiene estrategias de confrontación, manipulación y control;
2) el enfoque del interrogatorio prioriza las preguntas abiertas y exploratorias, mientras que el modelo acusatorio prioriza las preguntas cerradas y confirmatorias;
3) el resultado primario esperado busca la verdad, mientras que en el modelo acusatorio se busca una confesión;
4) en la detección del engaño se observan señales cognitivas, mientras que el modelo acusatorio se basa en señales de ansiedad.