Es un programa de intervención basado en un currículo sensible al género, creado para satisfacer las diferentes necesidades cognitivo-conductuales de mujeres privadas de libertad.
Las sesiones consisten en discusiones grupales y entrevistas individuales y se enfocan en la autoevaluación, los ejercicios de escritura, el modelado y las actividades de representación. Se alienta a las participantes a establecer metas para el futuro y evaluar sus fortalezas y debilidades.
El programa tiene un modelo de acercamientos sucesivos, lo que significa que las nuevas habilidades se practican progresivamente en situaciones más difíciles, y también utiliza un sistema de recompensas/castigos para fomentar comportamientos positivos y desalentar los negativos.