Es un programa cognitivo conductual para jóvenes de alto riesgo. El objetivo es reducir tanto la probabilidad como la cantidad de readmisiones en detención entre los participantes juveniles.
El plan de intervención se centró en reducir el comportamiento automático o reactivo. Es realizado por agentes entrenados, a través de técnicas de respiración profunda, relajación y manejo de la ira. El programa estaba manualizado y podía ser aplicado por individuos con entrenamiento universitario sin especialización en psicología o trabajo social.