Es un programa para prevenir que niñas y adolescentes, en especial mexicano-americanas, se involucren en conductas de riesgo como el uso de drogas y la participación en pandillas.
La intervención se basa en servicios de asistencia especializada y el acceso a actividades de ocio y culturales. Incluye tres componentes:
1) mediación y resolución de conflictos;
2) autoestima y apoyo social;
3) conciencia cultural.
Además, el programa ofrece a las jóvenes un lugar seguro y supervisado para realizar las actividades, donde se les brinda atención después de la jornada escolar y durante el fin de semana.