Es un programa de reinserción que promueve el empleo y los ingresos para quienes salen del sistema carcelario. El objetivo es reducir la reincidencia poco después de regresar a la comunidad.
Los participantes no pueden tener antecedentes de crímenes violentos, intentos de fuga, cuatro o más condenas y deben estar al menos a 10 meses del final de sus condenas.
La intervención se lleva a cabo en centros de reinserción laboral de todo el estado, donde los participantes están supervisados y protegidos y sujetos a estrictos horarios de reincorporación al trabajo. No respetar los horarios determinados y no presentarse a trabajar puede constituir una fuga y dar lugar al retorno a prisión.