Es un programa de prevención multicomponente realizado en la escuela, dirigido a varones de 5.º y 6.º grado que presentan comportamientos agresivos. El objetivo es prevenir el desarrollo de un comportamiento antisocial, violento y orientado al delito en la adolescencia y la vida adulta.
El programa promueve el aprendizaje de habilidades de organización en los estudios y habilidades socioemocionales, como la resistencia a la presión colectiva, la autorregulación emocional, la resolución de problemas, la toma de decisiones y las reglas de conducta social. La intervención está coordinada por profesionales de salud mental y de educación, dura de 15 a 18 meses y tiene recursos lúdicos e interactivos, como títeres, videos y dramatizaciones.