Es una intervención conductual para familias con niños/as de 3 a 12 años que han estado expuestos al consumo de alcohol en el período prenatal o desarrollaron trastornos del espectro alcohólico fetal. El objetivo es enseñar técnicas parentales y de autocuidado en las familias, reducir los problemas de comportamiento entre los niños/as y mejorar el apoyo y la identificación de las necesidades de las familias.
El programa ofrece intervención especializada mediante técnicas de apoyo conductual positivas, entrevista motivacional y tratamiento cognitivo-conductual. Es aplicado en aproximadamente 15 sesiones, durante 9 a 11 meses, por profesionales de la salud.