Si bien el objetivo del programa no está relacionado con mejorar la seguridad pública, una evaluación de impacto del programa “Luz para Todos” concluyó que las áreas rurales donde se implementó la electrificación y el alumbrado público tuvieron una alta reducción de sus tasas de homicidios [1].
El estudio estima que incrementar de 0% a 100 % la cobertura de energia eléctrica reduce las tasas de homicidios en 92 cada 100.000 habitantes en los espacios públicos. Esos hallazgos son consistentes con el supuesto que la iluminación ayuda a una mejor identificación de los sospechosos, lo que incrementa el costo de oportunidad y disuade el delito.