Es un programa de tutoría comunitaria para jóvenes afrodescendientes y/o inmigrantes de bajos ingresos, de 14 a 24 años. El objetivo es ofrecer asistencia, asesoramiento y acompañamiento para prevenir comportamientos antisociales y de riesgo, y mejorar el rendimiento académico, las probabilidades de acceder a un empleo y las habilidades sociales.
Los participantes deben presentar factores de riesgo en las áreas de educación, estabilidad habitacional, consumo de sustancias psicoactivas, problemas de salud mental, o involucramiento en el sistema judicial.
Los participantes son acompañados por promotores designados a través del análisis de compatibilidad, y su función es referir a los jóvenes a los servicios de asistencia interna o externa que necesiten, monitorear todos los programas vigentes, evaluar el progreso durante la intervención, y establecer contacto con la red de referencia (familia, escuela, agentes correccionales).
La intervención también se ofrece para apuntalar los estudios, en la búsqueda de empleo y para el cumplimiento de medidas judiciales, y requiere reuniones entre los jóvenes y el promotor al menos dos veces al mes.