Es una intervención breve de tutoría intensiva para jóvenes involucrados en el sistema de justicia criminal. El objetivo es prevenir la reincidencia y ofrecer oportunidades de reintegración social.
El programa funciona según el modelo de Implicación Teórica de Actividades mediante Tutoría (TEAM, por sus siglas en inglés) y abarca relaciones de tutoría para jóvenes. Además, el marco teórico del programa también está fuertemente influenciado por el modelo de terapia cognitivo-conductual (TCC). Por esta razón, varias iniciativas incorporan elementos de intervención relacionados con el modelo Alternativas Pacíficas para Situaciones Difíciles, que utiliza técnicas de TCC para ayudar a los jóvenes a reducir los conflictos y desarrollar habilidades prosociales.
El programa comienza con la evaluación familiar de los jóvenes derivados al programa, para que el equipo técnico elabore un plan de intervención que atienda a las necesidades de los beneficiarios, con el apoyo de colaboradores informales, tales como miembros de la familia, líderes comunitarios, jefes de iglesias locales, entre otros.
Los jóvenes están sujetos a tutores compatibles que buscan establecer vínculos seguros de tutoría en el entorno familiar, a través de reuniones semanales que se realizan durante cuatro a seis meses. Las actividades de tutoría consisten en apoyar la realización de tareas escolares en el hogar, la participación en servicios comunitarios, la búsqueda de empleo y la participación en actividades recreativas.