Una evaluación de impacto evidenció que en las comunidades de intervención, la violencia sexual por parte de la pareja disminuyó del 17,1% al 7,7%, mientras que en las comunidades del grupo de control las tasas oscilaron entre el 9,3% y el 8,0%. La prevalencia de la violencia física disminuyó del 16,5% al 8,3% en las comunidades tratadas, y del 14,6% al 10,9% en los grupos de control [1].
El estudio tenía un diseño cuasi experimental. Se asignaron al azar dos distritos de la región central de Ghana a cada grupo. Los datos se recopilaron a través de encuestas domiciliarias repetidas y aleatorias realizadas en la línea de base a 2.000 mujeres y 2.126 hombres y, 24 meses después, a 2.198 mujeres y 2.328 hombres [1].