Es un programa de transferencias monetarias, vales y/o cestas de alimentos para mujeres pobres de Ecuador o refugiadas de Colombia con familia. Su objetivo es reducir la pobreza y mejorar la seguridad alimentaria, además de reforzar el papel de la mujer en la familia y reducir la violencia de pareja.
La intervención fue llevada a cabo por el Programa Mundial de Alimentos y las transferencias de dinero a las mujeres están condicionadas a la asistencia a cursos mensuales de formación en nutrición. El programa se aplicó en las provincias de Carchi y Sucumbíos, en el norte de Ecuador. Incluía siete centros urbanos con una población ecuatoriana pobre y un elevado número de refugiados colombianos.