Es un programa escolar intensivo para prevenir la violencia en los estudiantes de enseñanza primaria. El objetivo es reducir los comportamientos agresivos y violentos, reducir los factores de riesgo para el desarrollo de estos comportamientos y estimular los factores protectores que fortalecen la resiliencia.
El programa se implementa en las aulas durante todo el año escolar de manera integrada al plan de estudios, para promover el respeto mutuo, el trabajo en equipo, las relaciones saludables y la responsabilidad.
Los principios centrales que deben respetar los estudiantes son los siguientes:
1) escuchar atentamente;
2) demostrar afecto y gratitud;
3) respetar al otro; y
4) libertad para no participar en actividades grupales si no lo desean.