Se trata de una intervención psicosocioeducativa centrada en mujeres adolescentes de comunidades rurales de México. Entre los objetivos de la intervención figuran la reducción del embarazo adolescente, la reducción de la violencia de género y el aumento de la autoeficacia de las adolescentes, es decir, la construcción de una autopercepción más empoderada.
La intervención apunta a impartir clases sobre salud sexual, consentimiento, derechos reproductivos e igualdad de género. Se dirige a niñas, adolescentes y adultas de 11 a 19 años; se llevó a cabo a nivel comunitario y se basó en un censo comunitario realizado por los investigadores para identificar a las posibles participantes.