Es un programa comunitario para jóvenes de entre 15 y 22 años que han estado en centros de acogida o en instituciones de justicia juvenil. El objetivo es llevar a cabo el proceso de transición de estas instituciones al seguimiento en la comunidad, preparando a los adolescentes para la vida adulta.
El programa utiliza el método de gestión de casos clínicos, apoyo y asesoramiento, y las acciones llevadas a cabo implican:
1) apoyo para la administración del dinero;
2) garantía de una vivienda segura y adecuada;
3) matrícula escolar o universitaria;
4) formación para la inserción en el mercado laboral;
5) tratamiento conductual para el abuso de alcohol y otras sustancias;
6) terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma;
7) derivación a los servicios comunitarios.