Es un programa terapéutico para que los niños/as y sus padres puedan lidiar con los efectos del abuso infantil y los entornos familiares hostiles.
Se realizan 18 sesiones de terapia cognitivo-conductual y el tratamiento se desenvuelve en tres fases:
1) la primera fase abarca la introducción sobre el tratamiento, y se centra en la psicoeducación, la identificación de sentimientos y la conversación sobre el abuso ocurrido;
2) la segunda fase aborda aspectos relacionados con el manejo emocional y del comportamiento, y enseña nuevas formas de pensar y relacionarse con los otros;
3) la tercera fase prepara a los padres y al niño/a para la conclusión del programa por medio de una reunión para atender y clarificar dudas, y para enseñar técnicas para la resolución de problemas en situaciones futuras.