Es un programa para adolescentes en riesgo de violencia. Su objetivo es modificar las actitudes implícitas o subyacentes de los adolescentes en relación con la violencia a través de un proceso de condicionamiento reflexivo.
Los jóvenes son identificados como en riesgo después de recibir servicios de asesoramiento escolar por cometer un acto de violencia en la escuela. A través de este proceso, se los capacita para asociar conceptos de violencia (como agresión, amenazas o disputas) con atributos negativos (como desagradable, terrible o fallido) y para asociar conceptos pacíficos (como armonía, cuidado o cooperación) con atributos positivos (como valioso, maravilloso o seguro).